Cae la noche de nuevo
Sonido invertido del alma
En la nave capaz de sembrar
Tempestades entre las manos de la calma
Reinicio el último viaje eterno de pesares
Reviso el cofre de la necesidad y tolerancia
Preparo con especial sabor el alimento del descanso
Siento el viento del nocturno sabor de los sueños
El viento que se mueve el barco susurra
Que deje este perpetuo viaje sin sabor
Pensar por un segundo en la humanidad de mi viaje
Reniego de las voces malversas por el tiempo injusto
Llego a sentir la necesidad de parar el tiempo
Reviso la playa de tus recuerdos, miedos y deseos
Transcribo las necesidades del cuerpo exhausto
Escribo en palpitantes pestañas el fruto laureado
Me acerco si miedo, veo al demonio del insomnio
Lucho contra el tiempo invisible de tanto volar
Pierdo las ganas de seguir, para aprovechar
Lo que me tienen entre cada línea el subconsciente
Así con esta interminable lucha, olvido
A la luna cómplice de los espejos
Volver al lugar de entrada
Con la esperanza de volver cuando cae la noche
¡Guau! José, demasiado genial. De verdad que escribes genial. Sigue asi, ya que lo haces de corazón. NUnca dejes que tus palabras se callen y que el papel se quede en el olvido, anhelando que le alimentes. Cuidate.